Purificación del templo

Purificación del templo


Marcos 11:15-19; Juan 2:13-17


Uno de los primeros actos de Jesús después de su llegada fue la purificación del Templo. Echo del área del templo a los que comerciaban con los animales para el sacrificio, y las monedas especiales que allí se usaban, mercado que había sido oficialmente establecido en la época de la pascua por las autoridades sacerdotales.


Según Marcos 11 nos narra una serie de acontecimientos que sucedieron en ese día, momentos antes de que Jesús se dirigiese al Templo ese día.


Marcos 11:17 Y les enseñaba diciendo: ¿ No esta escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones?. Al decir esto les estaba recordando las palabras del profeta Isaías: yo los llevare a mi santo monte, y los recreare en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. Isaías 56:7


En el mismo versículo después de esa pregunta hace una afirmación contundente que hace que más uno se incomodara al grado tal que hasta planearon como matarle, ya que les había echado a perder el negocio. Esos eran los sacerdotes del Templo. Ver 18


Ver 17: Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Habían convertido los patios del Templo en un mercado cualquiera, habían perdido el respeto y la reverencia por la casa Dios, Y todavía me atrevería a pensar que los precios por los animales estaban fuera de toda proporción. Al grado de que tenían que reportarles ganancias a las personas que les otorgaban los permisos. Los cambistas especulaban con los tipos de cambios algo parecido a las casas de cambio hoy en día, compran el dólar mas barato y cuando vas a comprarlo te venden el mismo billete, pero más caro.


Cuando Jesús le dijo esto fue porque también les estaba recordando al Profeta Jeremías cuando menciono las mismas palabras departe de Dios. : ¿ es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre el cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová. 7:11


En los tiempos de Jeremías, Jehová se los dijo en el mismo lugar en el cual ahora Jesús estaba repitiendo las mismas palabras, que aunque eran otros tiempos, otras gentes, la actitud de irreverencia para las cosas de Dios era la misma. Se volvió a repetir la misma situación, solo que esta ves Dios no habla a través de profetas, sino que el Mismo Dios hecho carne y que habito entre nosotros se los volvió a repetir, esta vez cara a cara y sin miramientos y de una manera más enfática, con un azote de cuerdas y volteando las mesas y sacando a la gente con todo y sus animales. (Juan 3:13-15), pero esta gente en vez de arrepentirse de sus actos, y pedir perdón, dice la Biblia que buscaban la manera de matarle.


Mientras esto sucedía, según Juan 2:17,los apóstoles se acordaron de lo que esta escrito: el celo de tu casa me consume. Y eso mismo viene escrito en Salmo 69:9.


Cuando alguien menciona que tiene celo por la casa de Dios, hoy en día es juzgado como loco, como alguien que se cree muy espiritual, al grado de considerarlo fariseísmo, hoy en día se habla de la tolerancia, de ser consecuentes con los demás lo cual hasta cierto punto esta bien, pero hay áreas en las cuales Dios no lo permite y es que con las cosas de Dios no se juega y mucho menos cuando tratan de traerlas a su casa.


Dios hizo algunos reclamos al pueblo de Israel, ya que habían caído en relajamiento espiritual y las cosas de Dios las hacían a medias, solo por cumplir y llegaran al grado de ser sacrílegos entre otras cosa más. Y el pueblo de Israel tenían la desvergüenza de responderle de una manera retadora. ¿En que? .


Jehová les hizo 7 reclamos y en todos contestaron con esta pregunta, pero solo vamos a ver 2 de los reclamos que le hizo Dios.


Malaquías 1:6 El hijo honra al Padre y el siervo a su señor. Si, pues yo soy padre ¿ donde esta mi honra? Y si soy señor, ¿dónde esta mi temor?. Dice Jehová de los ejércitos a vosotros que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En que hemos menospreciado tu nombre? Malaquías 1:7 En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis ¿en qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.


Esta gente llega a ofrecer sacrificios que no eran agradables sino que eran abominación a Dios, tales como animales con defecto. En vez de ofrecer lo mejor de lo que Dios les había dado, ofrecían lo mas peor como si le estuvieran haciendo un favor. Se convirtieron en profanadores. Elevaban sacrificios contaminados. Te preguntaras en que consiste la profanación. La raíz del significado de la palabra es: alejado del Templo (pro, del; fanum, templo), y el uso de esta palabra se ha generalizado para señalar cosas no sagradas sino de uso común.


Según el versículo 8 también eran sacrílegos, la maldad de estas gentes iba en aumento. Algo que excede la profanidad es el sacrilegio. El requerimiento divino según la ley mosaica, era que el cordero que se colocaba sobre el altar debía ser sin defecto. El sacrilegio consiste en darle a Dios algo que nada nos costo porque pensamos que Dios no vale nada. Dios busca a quienes colocan en su altar un don que les cuesta privación o sacrificio. Los hombres constantemente están trayendo a la iglesia la cosa que no les sirve.


Hubo un hombre que sabia cual era el significado de ofrecer sacrificio a Jehová, tenia claro le esencia de ofrecer sacrificio a Jehová. No le hacia como un ritual.


2 Samuel 24:18-25, 2 Crónicas 21:21-27 La Biblia dice que este hombre tenia la autoridad de ofrecer sacrificio a Jehová sin tener gastar dinero, pero él entendió que es en si ofrecer sacrificio a Jehová, de tal manera que le dijo al que le proporcionaba todos los elementos para ello: no ofreceré sacrificio a Jehová que no me haya costado.


Conclusión


Lo que nos debemos de preguntar hoy es como son los sacrificios que ofrecemos a Dios, serán como a el le agradan o han llegado los tiempos de Malaquías a esta Iglesia, que no solo profanaban la casa de Dios, sino que llegaron hasta el sacrilegio dentro del Templo.


La primera vez, Dios habla a través del Profeta Jeremías y no hicieron caso, cuando Malaquías los confronto con sus hechos se indignaron,


La segunda vez, el mismo Señor Jesucristo repitió las mismas palabras ha estas gentes y los corrió del Templo. Tenia celo por la casa de Dios.


La tercera vez que lo haga va a ser totalmente diferente a las anteriores, y ahí no va a haber oportunidad de arrepentimiento. Malaquías 4:1 Porque he aquí, viene el día ardiente como horno, y todos los que hacen maldad serán estopa; ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejara ni raíz ni rama.